miércoles, 1 de febrero de 2012

José Antonio Portuondo: un hombre de todas las épocas


Entrevista realizada al Dr. Manuel Fernández Carcasés, coautor del libro José Antonio Portuondo: magisterio y heroísmo intelectual                                                                                     

Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu
                 
 

La Universidad está ligada a José Antonio Portuondo / Son testimonios que califican a Portuondo como un rector excepcional / A Portuondo, se le suele ver como un literato, pero dio un gran aporte a la historiografía cubana / El valor del libro es el rescate de su personalidad para el orgullo sano de los santiagueros / Veo hoy a un José Antonio Portuondo mucho más grande.



En ocasión de conmemorarse, el centenario del natalicio del Dr. José Antonio Portuondo Baldor, quien fuera el cuarto rector de la Universidad de Oriente (1963-1965), los historiadores Israel Escalona y Manuel Fernández Carcasés presentaron el libro José Antonio Portuondo: magisterio y heroísmo intelectual, el cual recoge una serie de artículos de fondo sobre su obra. 

Uno de sus autores, el Dr. Fernández Carcasés, aceptó conversar sobre este volumen. No conoció físicamente a Portuondo, sin embargo, parecía que hablaba de un viejo amigo suyo. Sus palabras dieron alma y vida a los recuerdos. 




 ¿Cómo surge la idea de hacerle un libro al Dr. Portuondo?

La idea surge en una reunión que tuvimos en la sede de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba, aquí en Santiago de Cuba. El Dr. Israel Escalona, alertó en el 2010 que veníamos caminando rumbo al centenario de José Antonio Portuondo y entendimos de inmediato que había que hacer un llamado a las instituciones de la provincia, para conmemorar lo que a nuestro juicio —y supongo que todos comparten—, era una efeméride importante. La Universidad —que está ligada en el tiempo a José Antonio Portuondo—, auspició la publicación de este libro que salió con el sello de Ediciones Santiago, pero con el financiamiento de la universidad (hojas, tinta y otros insumos para el volumen).

¿Cuáles fueron los profesionales que se enrularon en este proyecto?

El proyecto fue coordinado por el Dr. Israel Escalona y quien te habla, Dr. Manuel Fernández Carcasés. Nosotros convocamos a un conjunto de profesionales, casi todos, profesores de la Universidad. Se destacan entre ellos: Dra. Olga Portuondo, profesora del Departamento de Historia; Antonio Escalona, del Centro de Estudios Cuba Caribe; Rafael Borges, profesor del Departamento de Marxismo; Amparo Barrero, profesora del Departamento de Letras, ya jubilada, y dos profesores que aunque no trabajan en nuestro centro, siempre se han mantenido vinculados e incluso fueron alumnos del Dr. Portuondo, me refiero a José Luis de la Tejera y Efraín Nadereau. También colaboraron el profesor Ever Pérez y el pintor Miguel Ángel Botalín,

¿Cuántas son las facetas que se reflejan del Dr. Portuondo en el libro, teniendo en cuenta que su obra en tan amplia?

Debo primero aclarar que el libro publicado, es una versión reducida de la idea original, porque Ediciones Santiago tiene un formato pequeño, no admite más de 100 páginas, 110 a lo sumo, y como consecuencia hubo que desechar algunos artículos. En principio, hay una parte del libro, referida a testimonios. Yo lo recomiendo especialmente porque los que no tuvimos la suerte de conocer a Portuondo cuando fue rector y profesor en la Universidad, lo podremos ver vivo en nuestros pasillos, si leemos esos testimonios de Olguita Portuondo, Efraín Nadereau, José Luis de la Tejera y Ever Pérez.

Son testimonios que califican a Portuondo como un rector excepcional; fue el rector que dio inicio a la Reforma Universitaria, cuyo cincuentenario conmemoraremos en el 2012. Esta primera parte la van a disfrutar mucho los lectores, como lo disfrutamos nosotros. Hay un trabajo testimonial del pintor Miguel Ángel Botalín, —quien trabajó mucho tiempo en Extensión Universitaria y dirigió la Revista Santiago—, donde Botalín vincula a José Antonio Portuondo con las artes plásticas santiagueras.

La segunda parte del libro comprende los ensayos. El profesor Antonio Escalona estudia la filosofía en Portuondo; Israel Escalona y yo trabajamos su postura y su obra historiográfica, su labor como historiador, algo que normalmente se soslaya. A Portuondo, se le suele ver como un literato y en realidad lo fue, pero dio un gran aporte a la historiografía cubana. Los profesores Rafael Borges y Amparo Barrero, hacen un estudio del magisterio de Portuondo. En realidad, el libro pudo haber sido más completo. La parte de la crítica literaria falta y ya te expliqué las causas. Pero, precisamente cortamos por esa zona, porque es lo que más se ha estudiado; hay más trabajos sobre el Portuondo poeta y crítico de arte y literatura. Entendimos que esto era lo menos conocido y las 100 páginas que nos da Ediciones Santiago las quisimos dedicar a esto. Pero, esta pendiente una edición ampliada de este volumen, quizás con otra editorial y esperemos que algún día se haga realidad este proyecto.

¿Cuáles son, a su juicio, los valores historiográficos que tiene el libro? ¿Qué le aporta a la historiografía santiaguera?

Le aporta la visión de un hombre universal. A Portuondo se la visto como un hombre del mundo, de las letras hispanoamericanas, como un hombre de Cuba, como el gran diplomático representante de Cuba ante la Santa Sede, director del Instituto de Literatura y Lingüística en La Habana y esa dimensión cosmopolita de Portuondo, a veces nos hace olvidar que fue un santiaguero muy criollo, es decir, fue un individuo muy orgulloso de sus raíces, y muy vinculado a Santiago de Cuba. Me parece que el valor del libro es el rescate de su personalidad para el orgullo sano de los santiagueros, porque el volumen lo refleja como un santiaguero y como un profesor de la Universidad, esas son las vertientes que más se trabajan. De manera que, para la forja de este patriotismo local que existe —no regionalismo, porque es negativo—, hablamos del patriotismo local que es útil porque es la base del patriotismo nacional. Entonces, para labrar ese orgullo por la Patria más chica, lo cual es requisito sine qua non para considerarnos hijos de la gran Patria cubana, este libro debe contribuir mucho.

Profesor Carcasés, en qué medida la investigación de la que formó parte, pudo transformar su pensamiento, su cosmovisión y su imaginario sobre el Dr. Portuondo.

Lo transformó, sin lugar a dudas. Veo hoy a un José Antonio Portuondo mucho más grande. Y he descubierto, lo cual me alegra, no porque le hayamos visto sus gazapos, sino porque hemos descubierto que es un hombre de una época. Portuondo vivió los inicios de la Revolución y actuó como un hombre de esta etapa fundacional. Hoy pudiéramos no estar de acuerdo con algunos de sus asertos, con muy pocos, porque en general su obra tiene plena vigencia; pero eso más que otra cosa nos dice que era un hombre de una época y que supo vivir intensamente esa época lo cual lo convierte en un hombre de todas las épocas. Para ser un hombre de todas las épocas, hay que serlo en primer lugar de la suya, y esto nos lo han dicho varias personas. Profesores del departamento de marxismo nos decían: Estoy descubriendo a Portuondo gracias a este libro, y esto ya bastaría por si solo para sentirnos satisfechos. En mi caso particular, he visto la amplitud de la cultura de este hombre, la pasión con que escribía, y estos, creo que son dos ingredientes que él siempre supo untarle a su obra y del cual debemos aprender. La obra científica no sólo debe serlo, no sólo debe tener un componente científico, sino algo afectivo, es decir, apasionarse por el tema y Portuondo lo supo hacer.


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