sábado, 2 de junio de 2012

El periodismo en la Revista Orígenes (I)



La revista Orígenes (1944-1956) editada por José Lezama Lima y José Rodríguez Feo, fue una de las publicaciones más importantes de la lengua española, que a pesar de su complemento directo con la poesía y la literatura, no dejó la función periodística a un lado, sino que la sumó a ella misma.

No le interesa a ORÍGENES formular un programa, sino ir lanzando las flechas de su propia estela. Como no cambiamos con las estaciones, no tenemos que justificar en extensos alegatos una piel de camaleón. No nos interesan superficiales mutaciones, sino ir subrayando la toma de posesión del ser. Queremos situarnos cerca de aquellas fuerzas de creación, de todo fuerte nacimiento, donde hay que ir a buscar la pureza o impureza, la cualidad o descalificación de todo arte. Toda obra ofrecida dentro del tipo humanista de cultura, o es una creación en la que el hombre muestra su tensión, su fiebre, sus momentos más vigilados y valiosos, o es por el contrario, una manifestación banal de decorativa simpleza. Nos interesa fundamentalmente aquellos momentos de creación en los que el germen se convierte en criatura y lo desconocido va siendo poseído en la medida en que esto es posible y en que no engendra una desdichada arrogancia1.

Orígenes se reconocía como una heredera del modernismo martiano al tomar la figura de Ismaelillo como una proyección futurista de la poesía. No por gusto, la poetisa Fina García Marruz remarca en su texto “La familia de Orígenes”, la extraordinaria relación de los escritores y poetas del siglo veinte, —donde incluía a los origenistas—, con la simbiosis del niño hecho hombre José Francisco y a la vez, figura retórica de la religión hebrea.

Los origenistas, —quienes tenían a José Lezama Lima como maestro y guía—, reflejaban cuestiones históricas relacionadas con el tema del cubano como un proceso inacabado de desarrollo científico y cultural, y dieron vía libre para que los pintores y poetas contemporáneos se insertaran dentro de su propia sociedad, sin cerrar sus marcos al ámbito nacional. También se extendieron como movimiento hacia Europa y África, y facilitaron la inserción de numerosos intelectuales que vieron con buenos ojos el hecho de mandar sus trabajos a la revista habanera.

El periodismo de Orígenes hay que analizarlo a través de las críticas y las traducciones literarias que consumían una parte de las páginas de la revista. Interesante es el ensayo que hace Lezama Lima Sobre Paul Valéry2, al acercarnos la figura del escritor y pintor francés al ámbito cubano, sin dejar de analizar su obra en relación con el período alejandrino-apocalíptico. El autor no está equidistante de lo que muestra. La cientificidad del texto radica en las recurrencias filosóficas de las cual Valéry hace referencia, para demostrar su estudio de la teorización de la poesía y los escritores, e incluso el estoicismo que advierte Lezama para tratar de sintetizar la figura poética y artística; en consecuencia, revela conclusiones abstractas como el arte de Cézanne y su poesía en conjunto. Este texto de José Lezama Lima no está estilísticamente construido como periodismo, sin embargo se puede incluir en el área funcional del lenguaje periodístico.

El centenario del natalicio de José Martí3 en 1953, tendrá en Orígenes una fiesta neoclásica, guajira y es otro tópico investigativo a partir de las recurrencias martianas presentes en el periodismo de los literatos que colaboraban con la publicación. José Martí fue el único que entró en la casa del alibi, el estado místico donde la imaginación puede engendrar lo sucedido y los hechos se transfiguran en el espejo de los enigmas. Su permanencia indescifrada motivaba a Lezama para conocer las causas de un rey secuestrado; las cartas y textos llenos de símbolos que aún se mantenían como operantes fuerzas históricas. Yendo al pasado a través de Martí, Orígenes se perfilaba como una generación irradiadora del presente.

A través de las páginas de Orígenes el periodismo compartió sus límites con la literatura. En la revista se mezclaba coherentemente la interpretación del primero, con la belleza estilística del segundo género. El ensayo periodístico junto con la crítica de arte, es uno de los principales aportes que hacen los origenistas a su profesión de literatos, al tiempo de construir artículos y otros textos muy actuales en su época, que no prescindían de la rigurosa investigación, o las pruebas suficientes para reagruparlos dentro del espacio telúrico y simbiótico que comparten periodismo y literatura.

Notas.
  1. Revista Orígenes, Tomo I, № 1, La Habana, 1944.
  2. José Lezama Lima: Sobre Paul Valéry, en Revista Orígenes, Año II, № 7, página 16, La Habana 1945.
  3. En Revista Orígenes, Año X, № 13 La Habana, 1953.

1 comentario:

  1. Me encantó tu trabajo, hermano. Felicidades.

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