viernes, 20 de julio de 2012

Carnaval, peste y cólera en Santiago de Cuba


Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu

Al carnaval de Oriente me voy, donde mejor se puede gozar, es el estribillo de una canción que por estos días se canta en Santiago de Cuba. Del sábado 21 y hasta el viernes 27 de julio, la cuna de la Revolución es un jolgorio. Lugareños y visitantes se reúnen en las principales arterias de la ciudad –Victoriano Garzón, 24 de Febrero, Paseo Martí y Avenida de Céspedes–, para bailar los ritmos tropicales alrededor de la cerveza fría, un trago de ron y el olor a lechón asado. Ni el sol ni la lluvia detienen la fiesta: aquí se baila y se come hasta que empieza el otro día y así sucesivamente.

Como es habitual al finalizar la noche del 25 de julio se interrumpe el Rumbón Mayor, para recordar el día de la Santa Ana. Niños y jóvenes rememoran con un asalto simbólico, la gesta que hicieron la mañana del 26 de julio de 1953 Fidel Castro, Abel Santamaría y otros revolucionarios del Movimiento 26-7, al atacar el otrora cuartel Guillermón Moncada. Otra vez se escuchan los disparos y los versos que estremecen de Raúl Gómez García, poeta de la generación del centenario: Ya estamos en combate, por defender la idea de todos los que han muerto, para arrojar a los malos del histórico Templo, Por el heroico gesto de Maceo, por la dulce memoria de Martí.

Esto es grosso modo Santiago de Cuba y algunas características de los santiagueros. Aparejado al sentido hospitalario y heroico de sus habitantes, confluyen expresiones políticas, culturales y populares que dan un sentido peculiar a esta tierra. Sin embargo, hay otros detalles que podrían empañar la celebración en torno al cumpleaños 497 de la fundación de la villa: reyertas por causa del exceso de bebidas alcohólicas; violencia que ha provocado la muerte de personas desconocidas por la prensa local u oficial, y la existencia hoy de algunos pacientes con cólera.

Los carnavales en Santiago se reconocen por su colorido y popularidad en toda Cuba, al punto que forman parte del imaginario de los santiagueros. Nadie mejor que nosotros, para expresar un sentido de pertenencia hacia el terruño y el ambiente donde nacimos y nos desarrollamos. Arrollar al ritmo de la corneta china, el quinto y el requinto por una avenida de esta ciudad indómita, es inexplicable.

¿Por qué algunos en vez de divertirse, van en busca de problemas? ¿Por qué portan armas blancas que sólo traen consecuencias peores? Hay tantas preguntas y también respuestas carentes de argumentos.

Carnaval en tiempos del cólera

El Ministerio de Salud Publica de Cuba emitió una nota informativa el 2 de julio que confirmaba la presencia de un brote de cólera en este territorio, a más de 800 kilómetros al este de La Habana, y a través de otras publicaciones como Prensa Latina se ha dado seguimiento a este problema de salud. Hasta el momento, según medios nacionales, existen 183 personas que a partir de la valoración clínica, epidemiológica y por cultivo de laboratorio, se le ha confirmado la presencia del Vibrio Cholerae O1 Tor enterotoxigénico, serotipo Ogawa, la misma bacteria que entre octubre de 2010 y marzo de 2011, provocó la muerte de 4,672 personas en Haití. Las autoridades sanitarias cubanas remarcan la cifra de 3 adultos fallecidos, sin la ocurrencia de otros casos.

Los carnavales de Bayamo y Manzanillo previstos para el mes de agosto fueron suspendidos. En Santiago de Cuba –donde se han detectado 6 casos confirmados de cólera– , las fiestas populares comienzan este sábado. Hasta la fecha, los medios locales hacen mutis en relación con el debut clínico de los pacientes o las formas en que se manifiesta la enfermedad; tampoco se ha dicho cómo se puede evitar la infección en personas sanas. Este periodista tiene que triangular las noticias publicadas por medios extranjeros, que responden a otros encuadres informativos, políticos y sociales: una actitud mil veces analizada y criticada desde las facultades de periodismo y hasta por los miembros del populacho.

Si Pablo de la Torriente Brau escribiera otra vez su artículo Santiago de Cuba la ciudad abandonada, se percataría que la situación no ha cambiado mucho, dadas las condiciones actuales de algunas repartos y zonas de esta ciudad.

Fiestas populares traen como consecuencia la ingestión de alimentos ricos en grasas, los cuales son preparados en condiciones poco favorables: carnes, frituras, fiambres, pizzas, pastas y embutidos se exhiben la semana entera hasta que alguien se digne a comprarlos. ¿Quién se responsabiliza de exigirle a quienes expenden alimentos, una correcta manipulación y cocción de los mismos? ¿Hasta qué punto las personas son responsables de exigir alimentos con calidad para preservar su salud?

El Ministerio de Salud Pública reitera la necesidad de intensificar las medidas higiénicas, especialmente las relacionadas con el lavado de las manos, la ingestión de agua de calidad, así como la limpieza y cocción adecuadas de los alimentos.

El Rumbón Mayor en Santiago de Cuba pronto será un suceso. Las plazas para bailar y los aseguramientos están previstos. La fiesta puede ser un motivo para pasar un rato agradable y para vivir los casi 5 siglos de existencia de la ciudad. Evitar los problemas físicos o de salud, es responsabilidad de los lectores de este blog, las autoridades pertinentes y de quienes día a día transitan por las calles y hacen sus vidas bajo el Sol de oriente.

2 comentarios:

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