lunes, 3 de septiembre de 2012

“Las elecciones en Cuba son singulares”




Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu

Las elecciones en Cuba son singulares”, afirmó el Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular Ricardo Alarcón de Quesada, en comparecencia para el programa radio televisivo la Mesa Redonda. La intervención de Alarcón tuvo lugar en el contexto del proceso de nominación de candidatos a delegados a las asambleas municipales del Poder Popular.

Un total de 14537 cicunscripciones electorales participan en este proceso; más de 8 millones de cubanos (hombres y mujeres) mayores de 16 años, ejercerán su derecho al sufragio, según lo establece la Constitución de la Repúbica y la Ley No. 72, Ley Electoral, que rige el sistema electoral cubano. La primera ronda de votaciones será nacionalmente el próximo domingo 21 de octubre y el 28 de octubre, la segunda vuelta para los postulados que no obtengan mayoría de votos.

Los delegados a las asambleas municipales constituyen la base de la estructura política del parlamento, de modo que responden directamente a las personas que levantaron sus manos en las comunidades para elegirlos. Sin embargo, el mérito y la capacidad no siempre coinciden en las personas disponibles para ejercer tales funciones. Muchos jóvenes universitarios son propuestos en sus barrios y no son pocos los que se niegan a asumir la responsabilidad por diversas causas:

  1. Exceso de trabajo, dado por las reuniones en las que participa, donde generalmente se discute el banco de problemas sin solución, porque los implicados no ponen la cara ante el asunto.
  2. Escasas respuestas ante los planteamientos de los vecinos, porque el delegado no tiene poder ejecutivo para resolver los problemas.
  3. Descaracterización de la función de los delegados en sus cuadras.

Un delegado a la asamblea municipal asume las cuotas de poder político que le brindan sus electores para representarlos en instancias superiores, pero eso no representa ningún beneficio monetario por encima de los demás. En consecuencia, la persona electa debe reunir las condiciones necesarias, además de saberse responsable y comprometido con la causa que predica.

Una vez que este proceso comience, es necesario explicar en el barrio la función de los delegados y la importancia que tienen para el país, porque es imposible exigir sentido de pertenencia hacia su trabajo, sino se ejerce el poder o se comprende el valor de uso de su fuerza de trabajo. Si bien las elecciones cubanas son democráticas por la claridad con que se escogen a los compañeros, por la privacidad del voto y porque los niños uniformados custodian las urnas, es necesario socializar el valor que tienen para que no sean mal interpretadas dentro y fuera del país.

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