lunes, 17 de junio de 2013

Luis Alarcón Santana: La voz es la materia prima para un locutor pero, ¿con qué la adorna o la afea?



El locutor Luis Alarcón Santana y el periodista Enrique P. Fumero. Foto: Yaima Lastre

Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu

El mejor regalo de la oncena edición del festival La Radio Otra celebrado en Bayamo, fue compartir la responsabilidad de jurado al lado del locutor Luis Ángel Alarcón Santana. Hombre alto, mulato, tan grueso como su potente voz, parecía un joven escapado del hogar y dispuesto a hacer todas las travesuras posibles.

Fueron jornadas inolvidables. Alarcón —como lo llaman los colegas y amigos—, no es locutor de dar conferencias magistrales. Quien tiene la oportunidad de conocerlo y conversar con él, asiste a una clase sobre el arte de la interpretación y el uso correcto del idioma. Durante la entrevista no me sentí pequeño a pesar de la inexperiencia y la diferencia generacional. Tuve el privilegio de conocer a un amigo y a un caballero.

EPF: Comencemos por su experiencia en el género informativo, luego de trabajar por 20 años, en la emisora Radio Reloj. ¿A su juicio, existe una forma de hacer noticieros o informativos?

LAS: Existe una forma de ser locutor. El informativo es un hecho artístico porque tiene su dramaturgia y por eso no se puede leer una noticia sin matices porque no resulta real. Un locutor de noticieros tiene que estar plenamente convencido de la veracidad del texto noticioso que está leyendo, para luego tratar de convencer a los demás. Además, cuando se le habla al oyente en un tono franco y familiar, resulta más creíble. No me gusta admitir que existe “un tono de hacer informativos”, porque he escuchado a personas diciendo noticias que nadie se las cree.

EPF: Usted ponía el ejemplo de una noticia sobre la muerte de tres niños y otra relacionada con el nacimiento de trillizos. ¿Cómo interpretar cada una de ellas?

LAS: Me gusta ese ejemplo porque es una noticia que no tiene matices políticos y ambas necesitan sendas interpretaciones. No se comunica igual la muerte del presidente Hugo Chávez Frías en comparación con otro personaje tristemente célebre, por causa de su negatividad a la humanidad. El locutor tendrá que dar la noticia, pero seguro que en ambos casos no tendrá la misma carga semántica.

EPF: ¿Cuándo difícil o fácil puede resultar el género informativo?

LAS: El género informativo es un verdadero reto para cualquier locutor. Una noticia no se lee igual que un comentario porque en éste último hay valoración del hecho que se da a conocer. Pero si lee una crónica, tiene que apelar al sentido artístico para interpretar lo que quiso decir el periodista redactor. Y si hablamos del reportaje, tiene que fungir como varios locutores al mismo tiempo. También es muy importante estar dispuesto a preguntar cómo lo está haciendo y aceptar que otra persona lo dirija.

EPF: ¿Cómo usted manifiesta ese artista que lleva por dentro en la narración de novelas, donde tiene que hacer ver al oyente lo que está diciendo?

LAS: En la narración pasa como en la vida misma. No te puedes someter a hablar de un tema del que no conoces porque harás el ridículo. En la narración se pone de manifiesto la magia de la radio. Tú tienes que ver primero lo que vas a decir, observarlo con tus ojos, conocerlo, interpretarlo y luego tratar de decírselo a los demás con las palabras y la voz.

Cuando estamos en una clase y alguien está haciendo un ejercicio de narración siempre pregunto: ¿Ustedes lograron ver lo que estaba diciendo? Y cuando 8 de los 10 presentes, mueven la cabeza afirmativamente, entonces se logró el ejercicio. 

Otro momento de la entrevista. Foto: Yaima Lastre
EPF: ¿Y en los poemas Luis? No es igual la prosa de José Martí que la de Nicolás Guillén. ¿Qué carga semántica usted le pone a cada poema?

LAS: Los que trabajamos como locutor sabemos que en español la entonación tiene valor semántico. Tú puedes negar afirmando y viceversa. En un poema, hay que respetar lo que está puesto escrito y respetarse a uno mismo. Si no logro interpretar lo que quiso decir el poeta, entonces no hice nada.

EPF: Algunos jóvenes locutores piensan que tener una voz grave como la suya, es ya una carrera hecha en la locución. ¿Hasta qué punto lo cree necesario para ser locutor?

LAS: La voz es la materia prima fundamental y lo importante es que no haya dislalias, carrasperas o tartamudeo, porque sería imposible realizar el ejercicio de la locución. Hay jóvenes que tienen voces preciosas y no consiguen dar matices. Por eso la voz es la materia prima, pero… ¿con qué usted adorna o afea esa voz?

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