jueves, 21 de marzo de 2013

“Puedo ser actor, crítico, periodista, puedo atrapar las atmósferas, recrear las historias y hacer la libertad”

El poeta y periodista Reynaldo Cedeño Pineda estrenó su más reciente libro Poemas del lente, durante la edición santiaguera de la Feria Internacional del Libro, Cuba 2013.


Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu


No hay placer espiritual comparado con el regocijo que se siente luego de ver una excelente película. La gran pantalla hace que los personajes toquen a los cinéfilos para confrontar la verdad y la riqueza de las historias. 

Pueden ser imágenes estudiadas o tomadas al azar, pero en ellas se sintetizan la subjetividad, la estética y la poesía de los creadores.

Así lo demuestra el poeta y periodista santiaguero Reynaldo Cedeño Pineda en su más reciente poemario Poemas del lente


Laureado con el Premio Hermanos Loynaz 2012, el libro ha viajado desde Pinar del Río hasta la ciudad natal del autor, donde fue presentado por Marino Wilson Jay, en el contexto de la edición santiaguera de la Feria Internacional del Libro, Cuba 2013.

El poeta no se inspira en filmes reconocidos por la crítica, galardonados con un Oscar, o famosos por las ventas de taquilla. Los largometrajes reflejados pueden estar en cualquier cinemateca del mundo, pero pertenecen también a la filmografía privada de Cedeño. Si bien es conocido en el gremio periodístico por su premisa de “hacer el amor con las palabras”, estas imágenes rozaron y estremecieron su alma.

El libro se conforma de 2 partes La linterna roja y La flor congelada, cristalizando 2 obras: una china y otra coreana, dirigidas por Zhang Yimou en 1991, y Ha Yu en 2008.

Los versos iniciales reproducen escenas memorables: Scarlett O'Hara y Ashley, en Lo que el viento se llevó, de Víctor Fleming-George Cukor (1939) y Boris y Verónica en Moscú, Cuando vuelan las cigüeñas (1957), de Mijaíl Kalatózov. 


Cuando vuelan las cigüeñas (1957), de Mijaíl Kalatósov. Foto: Internet

El autor refleja el cielo gris de Tenochtitlán por causa del Apocalytpo (2006) y en otro verso, describe la sensibilidad de shiso, protagonista de Memorias de una geisha, filme dirigido por Rob Marshall en 2005. 


Memorias de una Geisha (2005), Rob Marshall. Foto: Internet
 
Las féminas mal amadas y sacrificadas vuelven a la escena de la poesía. La Miss Daysi de Driving Miss Daysi (1989) aprieta el encaje, mientras que el autor salva a Blanch Dubois y convida a la Niña Celie a sonreír, ambas intérpretes de Un tranvía llamado deseo (1951), de Elia Kazan, y El color púrpura (1985), de Steven Spielberg.

En la segunda parte del texto, Reynaldo Cedeño estrena la vida como un Cabaret, en honor al filme homónimo de Bob Foose en 1972. La patria del poeta llega a través de Mariana, Julia y Elpidio, tres personajes de La vida es silbar (1998), que dejan sus miedos y escuchan la voz de Cuba en la Plaza de la Revolución. Del director Fernando Pérez, también se inspira en los rostros desconocidos de Suite Habana (2003).

La vida es silbar (1998), de Fernando Pérez

Las Lucías (1968) de Humberto Solás: Raquel Revuelta y Adela Legrá; e Iluminada Pacheco, de El premio flaco, dirigido por Juan Carlos Cremata en 2009, son otras historias que brotan de su inspiración.

Poemas del lente, recrea por otro lado el amor que quedó en las postales de Ennis del Mar y Jack Twist, en Brokeback Mountain (2005), de Ang Lee y la pasión vivida por 2 mujeres en una Habitación en Roma (2010) de Julio Medem. Tampoco podía faltar la tragedia: otra vez asistimos al salto del niño Bobby por el puente, en Plegarias para Bobby (2009) de Rusell Mulcahy, mientras que Iht oprime su corazón y sus ojos al contar su Historia de amor en Bangkok, dirigido por Pok Amon en 2007.


Historia de amor en Bangkok (2007), de Pok Amon

Reynaldo Cedeño Pineda dedica esta fusión de cine y literatura a la Dra. Daisy Cué Fernández y a su amigo Tony Iglesias, además de otras personas que no están con él.

Nunca había mandado un libro de poesía a un concurso y tal vez nunca más lo haga. Pero este premio me honra. Yo visité a Dulce María Loynaz y vi a una anciana, parecía endeble, parecía una flor, un lirio a punto de quebrarse y también era una ceiba. Entonces comprendí que mi dificultad no era nada. Ella estaba al borde del abismo, pero conservaba su fuerza y me la transmitió.

El poeta Reynaldo Cedeño escribe una dedicatoria en su libro. Foto: Tony Iglesias

Poemas del lente, convida a apreciar las obras y a las personas que han marcado un hito en la vida de los demás. No es posible salir de la sala del cine sin sentir la emoción y la poesía que conviven en un largometraje. Reynaldo Cedeño Pineda supo atrapar el halo misterioso de una escena, una sonrisa, una lágrima, un sablazo.

A continuación, algunos versos de Poemas del lente.


VOY A TOCAR LAS TECLAS DE ESE PIANO

Voy a tocar las teclas en el fin del mundo
voy a colgar un arpegio de la última ola
hasta que el kiwi pierda el horizonte
hasta que el Dios-Hombre saque del martes
                                                     la Isla del Sur
y canten las ballenas
voy a tocar a rebato
voy a subir el piano a la montaña.
Hazme el amor
hasta que la corteza del kowhai se vista de amarillo
Nueva Zelanda tiembla si pones tus manos
                                               en las mías
voy a tocar las teclas en el fin del mundo
voy a tocar cuando me arranquen los dedos
aunque tenga que morir dentro del piano.

(Inspirada en El Piano de Jane Campion, Nueva Zelanda, 1993)

El piano. Foto: Internet

BLANCH DUBOIS

Yo te devolvería Belle Reeve aunque lo hubieses construido en el aire
yo detendría los trenes
con una mano echaría el Missssisipi a mis espaldas
si fuera Dios
si fuera Brando.

(Un tranvía llamado deseo de Elia Kazan, Estados Unidos, 1951)

Un tranvía llamado deseo. Foto: Internet


CASABLANCA

Yo solamente vengo a preguntar
cómo cerrar el piano
cómo se apaga la mirada más luminosa del mundo.

(Casablanca de Michael Curtiz, Estados Unidos, 1942)

Casablanca. Foto: Internet


LUCÍA / ADELA

Esta mujer que corre en las salinas
a contraluz
con ganas de morder
                             de escapar
                                            de volverse una ola
esta mujer con los demonios en las cejas me tortura
cuando extiende la taza de café
cuando mira debajo del sombrero.

(Lucía de Humberto Solás, Cuba, 1968)

Lucía. Foto: Internet


POSTALES EN LA MONTAÑA

I

La postal de Ennis del Mar

Tengo mi camisa debajo de la tuya
nunca sentí el frío
el aullido
el ulular del viento
pero el mundo no es una montaña.
Te esperé
te esperé hasta sangrar Jack Twist.

II

La postal de Jack Twist

Me he quedado al borde del camino
sin atreverme a pronunciar tu nombre
tu nombre de arroyo de resina
Creí que el mundo era simple Ennis
como una pelota
que un árbol era un árbol y una mujer una mujer
ahora no sé quien tiene hojas
quien tiene labios.

(Brokeback Mountain de Ang Lee, Estados Unidos, 2005)

Brokeback Mountain. Foto: Internet


PLEGARIA


No digas que fue inútil que fue débil
su escueto modo de decir adiós
que fue pecado tomar el puente por altar
que fue pequeño su vuelo de paloma moribunda
que no sentís el traqueteo de la rueda sobre el cráneo
no digas nada.
Mira la delicada nervadura
la leve respiración del hijo
arrastra cada partícula de odio
por Bobby
por los que ahora mismo están naciendo.

(Plegarias para Bobby de Russell Mulcahy, Estados Unidos, 2009)

Plegarias para Bobby. Foto: Internet


viernes, 15 de marzo de 2013

“El cine está renunciado a los cánones, a las camisas de fuerza, a los géneros y está permeándose de todas las técnicas”


El crítico y ensayista Frank Padrón impartió una conferencia magistral sobre los nuevos aciertos del cine documental, durante el 13 Festival Internacional de Documentales Santiago Álvarez in memoriam.


Foto: Internet


Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu


 El Centro Cultural Cinematográfico Rialto de Santiago de Cuba, acogió los debates y las muestras del 13 Festival Internacional de Documentales Santiago Álvarez in memoriam, que se celebró del 7 al 12 de marzo. 

Allí el escritor, ensayista y crítico de cine pinareño Frank Padrón impartió la conferencia “Documental hoy: límites difusos entre la (no) ficción”


El conferencista centró su atención en los nuevos caminos que toma el cine documental, a partir de una resemantización de los discursos audiovisuales y una hibridación que mezcla procedimientos narrativos de las más diversas fuentes. Uno de los ejemplos analizados fue el documental Las hurdes, tierra sin pan (1932) de Luis Buñuel, donde los especialistas han demostrado las manipulaciones del director para lograr los objetivos que se había propuesto.

El autor de libros como Más allá de la linterna (2000) y La profesión maldita (2005), debatió además sobre las tendencias del documental en las últimas décadas, las cuales hibridan los géneros de ficción y documental.

Dentro de la ficción estamos viendo ejemplos donde hay un extrañamiento brechtiano. Los propios actores comienzan a declarar ante la cámara como si estuvieran respondiendo a un director de documental y dentro de la diégesis fictiva, estamos viendo la intromisión documentalista. En este caso conviven los dos procesos.

En otro momento de su conferencia, Frank Padrón disertó en torno a las re visitaciones del cine documental de hoy: Ha tomado una gran fuerza el llamado documental de puesta de escena que implica una organización de los elementos dramáticos por parte del realizador. El director da libertad absoluta a los personajes, para que ellos dialoguen, representen y ejemplifiquen una escena lo cual aporta una riqueza ontológica estética mucho mayor al documental.


Padrón explicó además las perspectivas de monólogo y dialógica que tienen lugar en el cine documental, donde el narrador y el personaje protagónico coinciden en un mismo punto de vista narrativo, aunque pueden existir otros recursos tradicionales como escribir en pantalla un dato o una cifra.

Por otro lado, hay directores como Fernando Pérez que apuestan por una perspectiva dialógica. En Suite Habana (2003) por ejemplo, Pérez pone en pantalla la construcción de una familia reunida en la mesa y lo que sucede allí, pero lo vemos a través desde un punto de vista de construcción dramática y puesta en escena.


Una de las últimas tendencias explicadas por Frank Padrón fue el falso documental y la presente del cine de animados y del video clip en el documental. A propósito declaró:

Recuerdo a un director pinareño que estaba haciendo un filme sobre un famoso pelotero de Pinar del Rio. En el material se entrevistaban a historiadores y comentaristas deportivos y con toda la seriedad del mundo, asistimos a la difusión de un personaje completamente apócrifo. Este falso documental es hoy realizado con una perspectiva no sólo lúdica o bromista, sino desde la más profunda seriedad. La idea es que el espectador reflexione a estos sucesos que le propone el documentalista.

El cine documental del futuro estará permeado de todas las técnicas. Son mezclas genéricas, hibridaciones que enriquecen al género y lo lanzan a otras perspectivas estéticas. De acuerdo con Frank Padrón: eso nos da la dimensión de que el cine está renunciado a los cánones, a las camisas de fuerza, a los géneros y está permeándose de todas las técnicas.

jueves, 14 de marzo de 2013

Raúl E. Franco: “Mi pasión es el periodismo y el comentarismo deportivo”


Enrique Pérez entrevista a Raúl E. Franco, en CMKC. Foto: Ado Sanz

Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu

Lo conocí el año pasado, al impartir la asignatura Periodismo Radiofónico al grupo del cual forma parte. Actualmente Raúl Enrique Franco Silva estudia el tercer año de la carrera de periodismo y se desempeña además, como presidente de la Federación Estudiantil Universitaria, en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Oriente.

Quienes no lo conocen pensarán que Franco es reservado, pero le gusta compartir sus afectos y su entusiasmo. Luego de trabajar en el 13 Festival Internacional de Documentales Santiago Álvarez in memoriam, no puso reparos para conversar conmigo en la Emisora Provincial CMKC, a propósito de su impronta. Las palabras que allí compartimos no se las llevó el viento. Quedaron registradas y aquí están como un homenaje por el Día de la Prensa.

EPF: ¿Cómo se conjugan en ti juventud y vocación por el periodismo?

RFS: Todo comienza a partir de la actuación. En el duodécimo grado quería presentarme a las pruebas de aptitud para ingresar en el Instituto Superior de Arte (ISA), pero por algunos problemas familiares no pudo ser. Entonces opté por el periodismo porque me permitía tener un contacto mayor con los medios de comunicación social, ya que desde pequeño me había vinculado con algunos programas radiales. Creo que para combinar esa vocación con la juventud, sólo hay que vivir al máximo las experiencias de la Universidad.

EPF: ¿De qué manera jerarquizas el tiempo para cumplir con tus responsabilidades estudiantiles y atender la Federación Estudiantil Universitaria en la Facultad de Humanidades?

RFS: Algunas veces escuché que el poco tiempo para estudiar y las notas bajas, eran algunas de las consecuencias de ser dirigente estudiantil. Puede ser cierto, pero no es mi caso. Siempre que te esfuerces y sepas organizar las jornadas de estudio y trabajo, es posible obtener los 5 puntos en las asignaturas.

Hay veces que he faltado al salón de clases por causa de reuniones importantes u otros trabajos en el consejo de la FEU. Sin embargo, cuento con amigos que me ayudan y las noches para estudiar y generalizar las materias y conocimientos estudiados en clases.


EPF: Dentro de 2 años te enfrentarás a un trabajo de diploma. ¿Cuáles son los temas que te interesan?

RFS: Soy amante ciento por ciento de los deportes y durante las prácticas pre-profesionales realicé todos los géneros periodísticos sobre temas del mundo deportivo. Para el trabajo de diploma, he pensado estudiar la influencia de los medios de comunicación en el desarrollo de los atletas de alto rendimiento en Cuba y cuáles son algunos de los errores conceptuales del trabajo de los comentaristas deportivos en la televisión. También me interesa pesquisar el trabajo en las escuelas de alto rendimiento y en las Escuelas de Iniciación Deportiva (EIDE).

EPF: Dado que eres un amante de los deportes, quisiera que valoraras el desempeño del equipo cubano en el III Clásico Mundial de Béisbol. ¿Qué opinión te merece?

RFS: Me asombró que el equipo haya pasado de la primera ronda, aunque también quedó demostrado que no se adaptaron al ritmo de la competencia. Es un buen equipo Cuba, que en los momentos cruciales no supo demostrar el oficio y la capacidad con que es reconocido por la prensa y los especialistas internacionales. Por otro lado, pienso que hubo problemas en la dirección del equipo, especialmente con algunas decisiones que tomó Víctor Mesa.

El III Clásico Mundial demostró que hay que estar bien preparados. No entiendo que un equipo pueda enfrentarse a dificultades identificadas y perder ante la novena de Holanda que no tenía las mismas condiciones.

EPF: ¿Estudiante de periodismo, dirigente estudiantil o amante de los deportes?

RFS: Llevo 2 años y medio desempeñándome como dirigente de la Federación Estudiantil Universitaria, y durante ese tiempo he acumulado experiencias inolvidables. Pero estoy muy seguro. Mi pasión es el periodismo y el comentarismo deportivo. 

 

miércoles, 13 de marzo de 2013

¿Cuánto hicimos y cuánto faltó por hacer?


Jóvenes de la Universidad de Oriente de visita en la Universdad de La Habana. Foto: Bello

Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu

¡Ah sí, acepto! Gracias por pensar en mí.

Tras esa afirmación pensaba en la aventura que sería estar al frente de un grupo de estudiantes de periodismo de la Universidad de Oriente, que viajaba a la capital cubana para un encuentro con sus homólogos de la Universidad de la Habana. Luego del júbilo sobrevino la crisis, pensé, respiré y entonces me enfoqué en los detalles. El ambiente ya no era como al principio.

La invitación venía del estudiante Raúl Enrique Franco Silva, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria de la Facultad de Humanidades. ‒No podía negarme.

En el grupo se concentraban aspiraciones personales y colectivas. Al final resultaron 20 muchachos que trataban de hacer valer una premisa. Allí había de todo: gente de pueblo, nobles como la tierra, respingados, cultos, exploradores, responsables, vagos, facilistas…. Llegaron como locos, queriendo comerse el mundo.

Luego del recibimiento y los primeros saludos, comenzamos a vivir la experiencia. La primera de ellas estuvo marcada por la lejanía de la residencia estudiantil. Siete días en La Habana, con perdón de un largometraje, no es lo mismo en el populoso barrio del Vedado, que en Micro X de Alamar. Sin embargo, un joven criado en “provincia” no mira esos detalles y aprovecha cualquier espacio que le den.

La Habana —me atrevo a afirmar—, es como todas las capitales de este mundo. El tiempo no alcanza para lo que hay que hacer. Las personas siempre están de prisa, transporte, comidas, ocio y sexo, parecen ir contra reloj. Allí la vida le sucede a la gente, pero ellos a veces ni sienten que pasan por ella.

La enseñanza y el imaginario de la carrera de periodismo en la Universidad de La Habana son completamente diferentes al resto de las universidades del país. Si bien hablamos de los mismos planes de estudio, la interpretación y puesta en práctica es diferente, lo que se puede corroborar en el comportamiento de los estudiantes. La existencia de una Facultad de Comunicación permite mayor autonomía docente-metodológica y por otro lado, la ubicación de los salones de estudios fuera del perímetro del campus universitario, hace realidad que el estudiante de periodismo repiense y rehaga la sociedad donde vive.

Durante la visita a la Facultad de Comunicación en la calle G, del Vedado. Foto: Bello

Actualmente la vieja sede de la Facultad… ubicada en una casona ecléctica en la calle G, o de los presidentes, se instala en un edificio adyacente al de la revista Bohemia, donde existía anteriormente la imprente del magazín. De ahí saldrán los futuros profesionales en Periodismo, Comunicación Social y Ciencias de la Información.

El intercambio entre estudiantes fue fructífero. Algunos se conocían de antes y para otros era la primera vez. Hablamos de educación popular, de periodismo, de oportunidades y de la vida que se sentía por doquier.

La visita finalmente a la sede la Universidad de La Habana impactó a todos. El edificio del Rectorado con su pórtico afrontado; la Escuela de Ciencias, con su magnífico patio interior enmarcado por un lago portal corintio; y la Biblioteca General con su fachada Art Decó. El Alma Mater abrió los brazos y sonrió. Mientras transcurría la sesión de instantáneas, me imaginaba a líderes como Julio Antonio Mella o José Antonio Echeverría caminando vivos, y recordaba aquellas escenas de la fracasada revolución del 30, reflejadas en la novela Paradiso de José Lezama Lima. 

Durante la visita a la Universidad de La Habana. Foto: Bello
 
¿Cuántos intelectuales han pasado por el Alma Mater? ¿Cuántos pensadores, filósofos y científicos la han sentido como su casa particular? ¿Cuántos han regresado a ella? Fidel dijo en su tiempo: “Aquí me hice revolucionario”. Creo que los jóvenes de hoy también hacen sus propias revoluciones y se definen en torno a lo que serán más tarde.

Al día siguiente sostuve un encuentro con el periodista Dr. Raúl Garcés. Hombre de radio y de sonidos, dispuso unos minutos para hablar de su tesis doctoral, los nuevos procesos que tienen lugar en las redes sociales y el futuro más cercano del periodismo. La conversación fluyó espontáneamente como si estuviéramos en uno de los paneles que conduce en el espacio televisivo La Mesa Redonda del canal Tele Sur. Aquella mañana me encontré con un hombre donde la academia y el ejercicio del periodismo son uno solo.

En la tarde asistimos a la inauguración de los XLV Juegos Caribe. Aunque no vestimos los pulóveres de la Facultad de Comunicación, desfilamos por el estadio universitario gritando a los cuatro vientos las consignas ensayadas. Todavía resuenan las preguntas y respuestas, que funcionan como leit motiv de estos juegos.

¿Quién vive?
Caribe.

¿Quién va?
Universidad.

¿Quién dirige?
La colina.

La inauguración de los Juegos Caribe. Foto: Bello

Los días sucesivos fueron de fiesta y visitas a lugares de interés, también reclamados por los estudiantes. La amistad era una flor que se regaba todos los días, a pesar de las diferencias de pensar y de actuar. El regreso, tortuoso por demás, tampoco puede olvidarse.

El tiempo que dura el paso por la Universidad marca la vida de cualquier estudiante. En 5 ó 6 años se resumen las materias y las lecciones que no se olvidarán jamás. Allí quedan los amigos, los compañeros de ahora y de siempre, los momentos felices, los tristes y halagüeños.

Ellos quizás no lo saben, pero el encuentro con sus coterráneos de la Universidad de La Habana fue una consolidación de experiencias y actitudes. Una característica en los periodistas, es el reconocimiento de haber estudiado la carrera más allá de los límites provinciales o nacionales. El encuentro futuro será desde el ejercicio de la profesión, donde los recuerdos aflorarán alguna que otra lágrima y dejarán entrever cuánto se compartió y cuánto faltó por hacer en cada minuto vivido. 

A continuación, algunas de las instantáneas que recogen momentos del viaje y del encuentro.
 








 

martes, 12 de marzo de 2013

Pedro Tejera: “Les pido que investiguen la manera de tener mayor impacto en la comunidad universitaria”


Periodistas docentes reunidos con el Dr. C. Pedro Tejera (al centro), rector en sustitución de la Universidad de Oriente. Foto: Alejandro Castañeda


Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu

En vísperas del acto provincial por el 14 de marzo, Día de la Prensa en Cuba, el Dr. C. Pedro Tejera Scull, Rector en sustitución de la Universidad de Oriente, sostuvo un encuentro con la delegación de base de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) en la institución.

Luego de manifestar su orgullo por el trabajo de los periodistas docentes de la Universidad y felicitarlos por el aniversario de la organización, el rector los convocó a participar con más compromiso en la gestión de los procesos universitarios.

Nuestro trabajo es formar al futuro profesional que demanda la sociedad. Si combináramos la acción de todos en la docencia, la investigación y la extensión, más el trabajo político ideológico, dotaríamos a la Universidad de un recurso muy fuerte que garantiza su finalidad. Les pido que como delegación de la UPEC, investiguen la manera de tener un mayor impacto en la comunidad universitaria.


La Dra. C. Yamile Haber Guerra, la MSc. Josefina Fonseca Ramis y el Dr. C. Pedro Tejera. Foto: Alejandro Castañeda
En otro momento de la reunión, la Dra. C. Yamile Haber Guerra, Jefa del Departamento de Comunicación Social y Periodismo dio detalles sobre el proceso de acreditación de la carrera de periodismo que tiene lugar en el curso 2012-2013. También explicó la necesidad de poner en marcha un programa de maestría en ciencias de la comunicación, que tribute a la formación de postgrado en los profesionales del oriente del país.

Ante la presencia además de la Dra. C. Tania García Lescaille, Decana de la Facultad de Humanidades, y la MSc. Josefina Fonseca Ramis, Secretaria General de la Universidad de Oriente, los profesores asistentes a la reunión, expusieron sus experiencias personales en la carrera y durante las misiones internacionalistas realizadas en la República Bolivariana de Venezuela. 
 
La situación actual en Venezuela fue otro de los temas ampliamente discutidos por los periodistas docentes y el Rector en sustitución de la Universidad de Oriente. Tampoco faltó el análisis de los retos que tienen hoy los profesionales de la prensa en Cuba, y los compromisos para continuar formando periodistas que respondan a las necesidades del país. 
Periodistas docentes reunidos con el Dr. C. Pedro Tejera, rector en sustitución de la Universidad de Oriente. Foto: Alejandro Castañeda.
 

sábado, 9 de marzo de 2013

El bolero se escucha entre las letras cubanas




Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu


El libro Los narradores cubanos también cantan boleros, el más reciente de la Dra. C. Daysi Cué Fernández, profesora titular de la Universidad de Oriente, tuvo su estreno en la edición santiaguera de la Feria Internacional del Libro.

Partiendo de la ruptura estética y cultural que manifiesta la literatura Latinoamericana y caribeña a causa de la posmodernidad, la autora investiga los juegos intertextuales entre las letras y la música cubanas. 

El bolero, cristalizado en Cuba a partir de la pieza Tristezas compuesta por el santiaguero José (Pepe) Sánchez en 1883, fue una de las manifestaciones musicales de mayor arraigo entre los narradores del siglo XX.

Las mismas características del género musical: letras que abordan el amor correspondido o el amor traicionado, junto con una fuerte dosis melodramática, hicieron que el bolero transgrediera los límites para devenir un híbrido literario musical. El desarrollo de la llamada novela/bolero por el venezolano Vicente Franciso Torres y el devenir literario en Cuba, fueron temas estudiados por la Dra. Cué Fernández en su libro, para definir el concepto de la narrativa del bolero.

La novela bolero es el trasvase del género, del soporte musical al soporte literario. El autor puede tomar una pieza, que muchas veces sirve de título para la novela, y a partir de ahí comienza a hacer una nueva historia, otro bolero, que se intertextualiza con las letras musicales. De esta manera se produce un proceso mental en el lector, quien al leer la novela, tararea de modo inconsciente la letra de la canción que sirve de materia prima al texto literario.

Entre las obras de autores cubanos que constituyen ejemplos de la narrativa del bolero, la autora relaciona a: Tres tristes tigres (1967) de Guillermo Cabrera Infante; Bolero (1986) de Lisandro Otero y Los reyes del mambo tocan canciones de amor (1990) de Oscar Hijuelos, galardonada con el Premio Pulitzer.

La obra Noche de ronda (2001) de la escritora Ana Lidia Vega Serova, se inspira en la pieza homónima del compositor mexicano Agustín Lara; La última noche que pasé contigo (1991) de la autoría de Mayra Montero, habla de la existencia de una filosofía del bolero, mientras que la novela Te di la vida entera (1996) de Zoe Valdés, cristaliza en su título un fragmento del bolero Camarera del amor, compuesto por el cubano José Dolores Quiñones Sotolongo.

La autora Dra. Daysi Cué Fernández propone en su libro otras clasificaciones propias de la narrativa del bolero: la “técnica del disco rayado” aparece en la novela de Mayra Montero cuando la protagonista antes de morir pide que le repitan 17 veces un disco de bolero. Y hay otra técnica conocida como “popurrí”. Aquí el escritor mezcla en un mismo párrafo varias letras de boleros, intercaladas con las letras del texto literario.

Los narradores cubanos también cantan boleros, es una investigación indispensable para los amantes de la literatura y de la música en Cuba. La fusión de ambas manifestaciones artísticas da como resultado un proceso único y novedoso, que sitúa a los escritores amantes del bolero, es un espacio privilegiado dentro de la historia de las letras cubanas y latinoamericanas.