sábado, 14 de febrero de 2015

Concurso: “La historia de Santiago contada por su Iglesia”

Catedral de Santiago de Cuba. Foto: Enrique Pérez Fumero

La Pastoral Juvenil diocesana con el objetivo de estimular la creación artística en adolescentes y jóvenes convoca al concurso “La historia de Santiago contada por su Iglesia”, en conmemoración al medio milenio que cumple la villa de Santiago de Cuba.
Podrán participar todos los jóvenes interesados de hasta 35 años, sean miembros o no de una comunidad religiosa. Se entregará un premio en cada una de las siguientes categorías: literatura, artes plásticas, audiovisuales y música, consistente en diploma acreditativo y $600 MN.

Literatura: los interesados pueden concursar en los géneros de poesía, cuento, ensayo, o novela. Cada autor puede enviar hasta 3 textos independientes o que formen parte de una serie, debidamente mecanografiados, duplicados y a dos espacios.

Artes plásticas: Los interesados enviarán hasta 3 obras independientes o que formen parte de una serie, de pequeño o mediano formato.

Audiovisuales: Los interesados pueden concursar en los géneros de cortometraje y documental. Se podrán entregar hasta tres trabajos independientes o como parte de una serie, los cuales se recibirán en soporte DVD.

Música: Los interesados presentarán hasta 3 piezas independientes o que formen parte de una serie, además de la grabación preliminar de audio en un CD con calidad que permita su escucha y evaluación.

Los participantes se acogerán al sistema de lema o seudónimo y en sobre aparte incluirán los siguientes datos: nombres y apellidos del autor, número de carné de identidad, dirección particular, teléfono, así como la declaración de que las obras sean inéditas. La participación en el concurso supone la aceptación de sus bases.

El jurado estará integrado por prestigiosos escritores y artistas de Santiago de Cuba y su fallo será inapelable. Los resultados se darán a conocer en acto público, en el contexto de la celebración por los 500 años, de la villa de Santiago de Cuba. Los trabajos se recibirán hasta el 30 de junio de 2015, en la Casa  Pastoral Juan Pablo II. La pastoral juvenil diocesana no se responsabiliza con la devolución de los originales.

¿San Valentín, o la química del amor?






Marisol de la Cruz

La idea del corazón como fuente de amor, se remonta como mínimo a hace varios milenios en la India, China y Japón. Hoy, todavía son frecuentes la frase, “te amo con todo mi corazón”, así como el obsequio de postales por el 14 de febrero, con el reiterado símbolo. Pero, ¿es el miocardio responsable del enamoramiento?

Considerado el órgano vital por excelencia, en realidad el corazón es un vaso sanguíneo modificado, con la capacidad de contar con células contráctiles y de funcionar como la “bomba central” del sistema cardiovascular. En las fibras cardíacas existen receptores sobre los cuales actúan neurotransmisores capaces de enviar el impulso nervioso y de decodificar el lenguaje bioquímico para luego transformarlo en conducción eléctrica.

El enamoramiento por otro lado, es un proceso complejo. Científicos han demostrado que aunque nos atraen las personas con rasgos similares a los nuestros, tendemos a elegir el olor de aquellas que tienen un sistema inmunológico muy distinto. Este es uno de los factores que nos impide enamorarnos de nuestros familiares.

Cuando vemos a esa persona “que nos mueve el piso”, se inicia un proceso bioquímico en el cerebro y luego de la secreción de neurotransmisores, se activan el corazón y las glándulas. Y como resultado aparecen los nervios, las manos sudan y tiemblan, y las mejillas se sonrojan. En consecuencia, nuestro cuerpo también produce algunas drogas importantes. Por ejemplo, la oxitocina que se relaciona con la vida sexual logrando que la pareja se vincule más emocionalmente; la dopamina, conocida como la sustancia de la ternura y la pasión sexual; y la fenilalanina, que genera entusiasmo y amor por la vida. Todas ellas actúan sobre varias zonas corticales como el sistema límbico, capaces de controlar las emociones, y la razón.

Entonces, aunque San Valentín se nos une para celebrar, definitivamente en materia de amor solo hay un culpable: nuestro cerebro, el cual ha demostrado ser un amante más apasionado que el corazón.

El trabajo con los jóvenes no es impositivo: es de caminar juntos



Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu

Foto: Cortesía del entrevistado

Oriundo de Múnich, Alemania, pero arraigado en Valencia, España, el padre Daniel Rieger Contreras trabaja ahora en Santiago de Cuba como vicerrector y administrador del Seminario San Basilio Magno. 

El estudió Derecho Canónico, representa a la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, unidos por la caridad al servicio de los jóvenes y de las vocaciones, y también asesora el trabajo de la Pastoral Juvenil. Esta tierra lo acoge a sólo tres años de su ordenación, el 25 de junio de 2011. La revista Como Tú,  lo presenta como él es.

EPF: ¿Cómo sintió el llamado para trabajar con los operarios y con las vocaciones?

DR: Soy cura gracias a muchos buenos sacerdotes que han sabido acompañarme debidamente y en concreto a 2 instituciones: el Opus Dei y los Operarios. Con esa costumbre y al contar con gente siempre a mi lado ayudándome, sentí la necesidad de devolver a los seminaristas eso que ya yo había experimentado antes. Así nació la idea de potenciar las vocaciones y además la docencia me fascina. El seminario me ofrece la posibilidad de dar clases de catecismo que las he transformado en Introducción a la Teología. Una vez ordenado en Alemania, quise vivir la experiencia de operario diocesano y pregunté dónde hacía más falta. Me dijeron que en Cuba, y aquí estoy.

EPF: ¿Cómo ha sido su relación con los jóvenes durante sus estudios de sacerdote? ¿Tiene alguna fórmula para trabajar con ellos?

DR: Siempre he estado vinculado con la catequesis y con los jóvenes. En Valencia y en Alemania tuve algunos grupos de boys scouts o exploradores y los acompañé en sus actividades. Como seminarista también ayudaba en una parroquia en New York, y más allá del trabajo de oficina, repasaba con los monaguillos temas de su vida espiritual. 

No creo que los jóvenes sean complicados. He visto en Cuba chicos muy comprometidos y los destinatarios de esas actividades que organizan, vienen en busca de iglesia y del mensaje cristiano. Un grupo de jóvenes es un conglomerado de individuos que se une para una iniciativa, pero siguen siendo ellos con sus historias, sus formas de ser y de pensar. Incluso dentro de los jóvenes, tienes que acercarte a cada uno desde su realidad. No existe una fórmula ni un algoritmo matemático. Suelo ir a los sitios, conocer a las personas y aceptarlas como son; escuchar lo que a uno le dicen y ver sus necesidades; y luego acompañar, no imponer. El trabajo con los jóvenes no es impositivo, es de caminar juntos. Los jóvenes vienen a nosotros porque se quieren implicar y hay que darles el mando para que lleven a la práctica sus iniciativas. 

Robert (hermano); Sandra (prima) y Valentina (madre) del P. Daniel.
EPF: ¿Cómo piensa potenciar las vocaciones, si bien no conoce la realidad cubana?

DR: Es verdad que la realidad vocacional es distinta, pero en cuanto a cantidad e inquietudes, el panorama cubano es igual a lo que ocurre en Alemania y España. Mi trabajo en el seminario consiste en acompañar y estoy aquí porque quiero potenciar a los chicos y aconsejarlos. Los escucho, los tomo muy en serio, y desde ahí vamos construyendo a cada uno según su personalidad. 

No hay un método estandarizado para la formación de sacerdotes. Según San Juan Pablo II, en la pastora dabo vovis, confluyen 3 elementos: el sacerdote como persona, que es único e irrepetible; el seguimiento a Cristo, que  implica las realidades objetivas; y la tercera parte responde la pregunta de cómo seguir a Jesús que es el mismo de ayer, de hoy y de mañana, pero desde mi realidad concreta. Uno intenta, —de acuerdo con la persona y su carisma— llegar a buen puerto uniendo esas dos vertientes: la subjetividad del individuo y la parte objetiva de la fe y del seguimiento a Jesucristo.  

Jóvenes seminaristas y el P. Daniel en Cuba
 
EPF: ¿Color favorito?
DR: Verde.

EPF: ¿Canción y artista más gustados?
DR: “Thriller” de Michael Jackson

EPF: ¿Manifestación visual que no olvida?
DR: Un mosaico en las Naciones Unidas de Nueva York.

EPF: ¿Escritor más distinguido?
DR: Edgar Allan Poe.

EPF: ¿Deporte que más practica?
DR: Voleibol.

EPF: ¿Comida más rica?
DR: La lasagna

EPF: ¿Ropa más cómoda?
DR: Con pullovers y jeans estoy bien.

EPF: ¿Día predilecto del año litúrgico?
DR: Viernes santo.

EPF: ¿Libro de la Biblia más inspirador?
DR: Ezequiel.

EPF: ¿Ley fundamental y premisa de su vida?
DR: Vivir como Jesucristo y la frase: “él pasó por la vida haciendo el bien”.

EPF: ¿Qué es y quién es Jesús, para Daniel?
DR: Jesús es el centro de mi vida. Y luego es el hijo de Dios, que lo engloba todo.